La obesidad infantil aumenta el riesgo de diabetes, hipertensión y problemas emocionales. No se trata de poner a dieta a los niños, sino de crear un entorno saludable para toda la familia. Estos son 10 hábitos.
1. Agua en lugar de bebidas azucaradas
Es el cambio individual con más impacto.
2. Frutas y verduras en todas las comidas
Que estén visibles y listas para comer.
3. Comidas caseras
Cocinar en casa permite controlar la sal, el azúcar y las grasas.
4. Comer en familia y sin pantallas
Favorece comer más despacio y reconocer la saciedad.
5. Porciones adecuadas a su edad
Usa platos más pequeños para los niños y no los obligues a terminar todo.
6. Una hora de actividad al día
La OMS recomienda que los niños y adolescentes de 5 a 17 años hagan en promedio 60 minutos diarios de actividad física moderada a vigorosa.
7. Límite de pantallas
Para menores de 2 años no se recomienda tiempo de pantalla sedentario; de 2 a 4 años, no más de 1 hora al día.
8. Dormir lo suficiente
El sueño insuficiente se asocia con mayor riesgo de obesidad. Mantén horarios regulares de descanso.
9. Snacks inteligentes
Fruta, yogur natural, choclo, cancha sin sal o frutos secos en lugar de snacks de paquete.
10. Sin comentarios sobre el cuerpo
Evita hablar del peso o comparar cuerpos. Enfócate en la salud y en lo que el cuerpo puede hacer.
Fuentes consultadas
Este contenido es informativo y educativo. No reemplaza la evaluación, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud. Si tienes una enfermedad, estás embarazada o tomas medicación, consulta con tu médico o nutricionista antes de hacer cambios en tu alimentación o usar suplementos.
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