Un metanálisis publicado en Pediatrics encontró que los niños y adolescentes que comparten tres o más comidas familiares por semana tienen más probabilidades de tener un peso saludable y hábitos alimentarios sanos. Estos son 10 beneficios y consejos.
1. Mejor calidad de la dieta
Las comidas familiares suelen incluir más frutas, verduras y comida casera.
2. Menor riesgo de sobrepeso
Comer acompañado y sin apuro ayuda a regular las porciones.
3. Menos conductas alimentarias de riesgo
Se asocia con menor frecuencia de conductas de riesgo como dietas extremas en adolescentes.
4. Más comunicación
La mesa es un espacio para conversar, escuchar y conocer cómo les va.
5. Aprenden con el ejemplo
Los niños imitan lo que ven comer a los adultos.
6. No tiene que ser la cena
Si los horarios no coinciden, el desayuno o el almuerzo del fin de semana también cuentan.
7. Menú sencillo
No se necesita una comida elaborada: lo importante es compartir.
8. Pantallas fuera
Celulares y televisión apagados durante la comida.
9. Todos participan
Unos ponen la mesa, otros ayudan a servir o a lavar. Les da responsabilidad y pertenencia.
10. Un ambiente agradable
Evita discusiones y comentarios sobre lo que cada uno come o pesa. La mesa debe ser un lugar seguro.
Fuentes consultadas
Este contenido es informativo y educativo. No reemplaza la evaluación, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud. Si tienes una enfermedad, estás embarazada o tomas medicación, consulta con tu médico o nutricionista antes de hacer cambios en tu alimentación o usar suplementos.
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