La comida previa al entrenamiento busca darte energía, evitar el hambre y no causar molestias digestivas. Estas son 10 pautas.
1. De 1 a 4 horas antes
Una comida completa entre 1 y 4 horas antes del entrenamiento es lo ideal. Cuanto más cerca, más pequeña y ligera.
2. Prioriza carbohidratos
Son el principal combustible para entrenamientos intensos. Avena, pan, arroz, fruta o camote.
3. Algo de proteína
Un poco de proteína (yogur, huevo, pollo, queso) ayuda a llegar con aminoácidos disponibles.
4. Poca grasa y poca fibra justo antes
Retrasan la digestión. Deja las frituras y las menestras para otras comidas del día.
5. Snack de último momento
Si solo tienes 30 a 60 minutos, elige algo pequeño y fácil: un plátano, una tostada con miel o un yogur.
6. Entrenar en ayunas
Para sesiones cortas y moderadas puede funcionar si te sientes bien. Para sesiones largas o intensas, comer antes suele mejorar el rendimiento.
7. Hidrátate desde antes
Toma agua de forma regular durante el día y un vaso unas horas antes de entrenar.
8. Cafeína, si te sienta bien
Puede mejorar el rendimiento. Evítala si entrenas de noche y te afecta el sueño.
9. Prueba en entrenamientos, no en competencias
Lo que comes antes de una carrera o competencia debe haberse probado antes.
10. Ejemplos rápidos
Avena con plátano; pan con huevo y fruta; arroz con pollo en porción moderada; yogur con granola.
Fuentes consultadas
Este contenido es informativo y educativo. No reemplaza la evaluación, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud. Si tienes una enfermedad, estás embarazada o tomas medicación, consulta con tu médico o nutricionista antes de hacer cambios en tu alimentación o usar suplementos.
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