Comer bien durante el tratamiento ayuda a mantener la fuerza, tolerar mejor las terapias y recuperarse. Estos 10 consejos, basados en la guía del Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU., ayudan con los síntomas más comunes. Coordina siempre con tu equipo oncológico.
1. Comidas pequeñas y frecuentes
Cinco o seis comidas pequeñas al día suelen tolerarse mejor que tres grandes.
2. Para las náuseas
Alimentos secos y suaves (galletas, tostadas), comidas frías o a temperatura ambiente, y kion en infusión.
3. Evita olores fuertes
Las comidas frías desprenden menos olor. Ventila la cocina o pide a otra persona que cocine.
4. Si hay llagas en la boca
Alimentos blandos y húmedos como purés, cremas, huevo y yogur. Evita lo ácido, picante, salado o muy caliente.
5. Si cambia el gusto
Usa cubiertos de plástico si notas sabor metálico, marina las carnes con hierbas o limón y prueba proteínas como huevo, pollo o lácteos.
6. Boca seca
Toma sorbos de agua con frecuencia, usa salsas y caldos, y prueba chicles o caramelos sin azúcar.
7. Diarrea
Bebe suficiente líquido, prefiere alimentos bajos en fibra insoluble (arroz, plátano, papa sin cáscara) y evita grasas y lácteos si empeoran los síntomas.
8. Estreñimiento
Aumenta líquidos y fibra de forma gradual, y camina si te es posible.
9. Prioriza la proteína
Huevos, lácteos, pescado, pollo y menestras ayudan a mantener la masa muscular.
10. Consulta antes de usar suplementos
Algunos suplementos, hierbas o antioxidantes en dosis altas pueden interferir con el tratamiento. Pregunta siempre a tu oncólogo.
Fuentes consultadas
Este contenido es informativo y educativo. No reemplaza la evaluación, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud. Si tienes una enfermedad, estás embarazada o tomas medicación, consulta con tu médico o nutricionista antes de hacer cambios en tu alimentación o usar suplementos.
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