La ciencia del eje intestino-cerebro avanza rápido. Estos son 10 datos para entenderla sin exageraciones.
1. Una comunicación en dos sentidos
El intestino y el cerebro se comunican a través del nervio vago, hormonas, el sistema inmune y moléculas producidas por las bacterias intestinales.
2. Billones de microorganismos
La microbiota intestinal está formada por billones de bacterias y otros microorganismos que participan en la digestión y la inmunidad.
3. El “segundo cerebro”
El intestino tiene su propio sistema nervioso, con millones de neuronas que regulan la digestión.
4. La serotonina
Gran parte de la serotonina del cuerpo se produce en el intestino, aunque la que actúa en el cerebro se produce allí mismo. La relación es más compleja de lo que dicen las redes.
5. La fibra alimenta a tus bacterias
Las bacterias fermentan la fibra y producen ácidos grasos de cadena corta, con efectos beneficiosos.
6. Variedad es diversidad
Comer muchos tipos de vegetales distintos se asocia con una microbiota más diversa.
7. Alimentos fermentados
Yogur, kéfir y chucrut aportan microorganismos vivos que pueden apoyar la salud intestinal.
8. El estrés afecta el intestino
Muchas personas sienten síntomas digestivos con el estrés. La conexión funciona en ambos sentidos.
9. Mucha investigación es en animales
Varios hallazgos provienen de estudios en ratones. En humanos la evidencia está creciendo, pero aún es preliminar.
10. Lo que sí puedes hacer
Más fibra, verduras, frutas, menestras y fermentados; menos ultraprocesados; dormir bien y manejar el estrés.
Fuentes consultadas
Este contenido es informativo y educativo. No reemplaza la evaluación, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud. Si tienes una enfermedad, estás embarazada o tomas medicación, consulta con tu médico o nutricionista antes de hacer cambios en tu alimentación o usar suplementos.
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